
Carmen de los Mártires
Jardines románticos junto a la Alhambra.

Combina arte urbano contemporáneo y memoria sefardí en el mismo paseo.
El Realejo era el barrio judío de Granada antes de 1492, llamado entonces Garnata al-Yahud. Hoy es uno de los barrios con más vida y carácter de la ciudad: calles empinadas y silenciosas, plazas escondidas como Campo del Príncipe, palacios mudéjares como la Casa de los Tiros y, por todas partes, los famosos murales del Niño de las Pinturas, el grafitero más reconocido de España.
Es también un templo de las tapas auténticas: aquí los granadinos se reúnen a comer fuera del circuito turístico, sobre todo en Calle Molinos y Campo del Príncipe.
Cómo llegar
A pie subiendo desde Plaza Isabel la Católica o desde Puerta Real.
Mejor momento
Tarde-noche para vivir su ambiente; mañana para los murales con buena luz.